La nueva plusvalía tendrá dos fórmulas de cálculo

El propietario elegirá la que más le convenga.


El Consejo de Ministros aprobó el nuevo sistema de cálculo del impuesto de plusvalía municipal para acabar con el vacío legal surgido tras la nulidad de la anterior fórmula por el Tribunal Constitucional.

El Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, en su acrónimo IIVTNU, conocido popularmente como plusvalía municipal, es un impuesto que debe abonar a su ayuntamiento quien venda, hereda o reciba en donación un inmueble.
En el nuevo sistema, el gobierno pone en marcha dos maneras de cálculo del importe entre las cuales, el contribuyente podrá elegir la que más le convenga:

1. Se calcula el importe sobre la base imponible a través de la ganancia obtenida de la operación

En esta primera fórmula se tendrá en cuenta la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra de la vivienda, pero el tipo impositivo no se aplicará a toda la ganancia, sino a la parte correspondiente al valor catastral del suelo.

La nueva norma también especifica que no pagarán el impuesto quienes hayan perdido dinero en la operación. Punto sobre el que específicamente el Tribunal Constitucional ya había emitido varias sentencias.

2. Se calcula empleando un coeficiente de los establecidos en el Real Decreto y aplicándolos a la base imponible.

Esa segunda fórmula se asemeja más al método antiguo, sin embargo, aporta novedades importantes. Los coeficientes, que se marcan por años desde la adquisición de la vivienda, tendrán en cuenta la evolución del mercado inmobiliario por lo que los pisos comprados en pleno boom inmobiliario (2008-2011) tendrán un gravamen menor. Esto es importante porque el anterior sistema suponía que el suelo se revalorizaba cada año, máxima que dejó de ser real con la llegada de la Crisis post burbuja.

Estos coeficientes se recalcularán cada año según la evolución del mercado inmobiliario y serán entendidos como máximos que los ayuntamientos podrán modificar a la baja.

Por otro lado, otra novedad es que se incorpora también el coeficiente para transmisiones en menos de un año, cuestión que en la anterior regulación no se contemplaba.

Los municipios tienen seis meses para adaptar sus ordenanzas fiscales a la nueva legalidad del impuesto de plusvalía.

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